Nuestra propuesta educativa debe encontrar la adaptación necesaria, partiendo en cualquier caso del conjunto elementos que puedan cubrir las demandas de aprendizaje del alumnado y nunca por motivos ajenos a este planteamiento. La acción adaptativa desarrollada conjuntamente requiere iniciativa individual de mejora constante y por lo tanto suficiente autocrítica que permita perfeccionar incesantemente la función desempeñada para la enseñanza.
Es necesario reubicar al alumno como punto de partida y encomendar el proceso de enseñanza solo a términos marcados por el esfuerzo de mantener en auge las proyecciones y virtudes presentes en el propio alumno. Su iniciativa, curiosidad e imaginación, extinguidas a medida que avanzan a través del sistema de enseñanza revelan circunstancias comunes propiciadas por la ausencia de una disposición más próxima a la versatilidad del alumno. Una educación menos pautada y no basada tanto en sistemas memorísticos e impositivos, construida mediante alternativas para el aprendizaje, lograría nuevos impulsos para la iniciativa del alumnado, que acogería el proceso educativo con mayor aceptación y permitiría la tan ansiada participación, implicación, concentración, curiosidad, imaginación, creatividad, e incluso análisis y reflexión desde edades tempranas y en posteriores niveles formativos.
En virtud de la máxima coherencia habría que respetar y mantener el apoyo a objetivos que procuren una proporcionalidad razonable entre una enseñanza bien organizada, capaz de consolidar los conocimientos incluidos en nuestra planificación educativa, y al mismo tiempo que sea un instrumento para que nuestros alumnos adquieran la seguridad y la confianza en sí mismos, necesaria para que los esfuerzos realizados en el aprendizaje no resulten inútiles. Por lo tanto, ampliar el espectro de recursos para la mejora de su capacidad resolutiva se convierte en factor clave para el aprovechamiento posterior de sus aprendizajes.
En definitiva, presentar alternativas de aprendizaje, que promuevan diferentes aproximaciones a una misma realidad para la resolución de problemas desde diferentes enfoques, que permitan el desarrollo crítico y la autonomía de los alumnos, sin reducir opciones a la creatividad y la libre creación. Todas ellas, medidas que favorezcan el desarrollo personal y social del alumno a través de amplias opciones de aprendizaje, que le permitirán adquirir la versatilidad necesaria para afrontar con mayores posibilidades de éxito los retos o dificultades que pueda encontrar a lo largo de su vida.
Reflexión curso del INTEF: eTwinning en abierto. #twinmooc
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